Nada de lo que experimentamos escapa de quedar impreso y grabado dentro del holograma celular. Nuestras células guardan información, que proviene tanto  de nuestros ancestros (conocida como herencia genética), como de registros de acontecimientos de nuestra vida, e información que traemos al nacer.

 

Más aún: cada pensamiento, palabra, y hecho que producimos tiene una correlación fisiológica, una respuesta que se almacena en las células como una memoria y que se mantiene  por su propia química particular.

 

Cada experiencia que hemos vivido está codificada en nuestras células y por tanto estas memorias  afectan  nuestra vida presente, a tal punto, que nos predisponen a percibir y a comportarnos de una cierta y determinada manera; afectando nuestro umbral de estrés y nuestra disposición frente a los desafíos emocionales.

 

Se ha comprobado  que el stress emocional reduce la capacidad del cerebro global alrededor de un 75%. En cuanto aparece el  estrés  nuestro  hemisferio creativo se desconecta del cuerpo y cada uno gravita  hacia su propio refugio emocional, su propio mecanismo de defensa. Buscamos lo que conocemos bien, lo que estamos acostumbrados a hacer, lo que nos ofrece la excusa y el escape más seguro.

 

Se ha descubierto que el “stress” o tensión, nuestra historia del dolor, queda almacenada en los músculos de nuestro cuerpo. Lo que pensamos afecta la estructura celular de nuestro cuerpo y quienes somos a nivel celular también tiene un efecto sobre lo que pensamos.

 

La Técnica de  Decodificación de la Memoria Celular utiliza  el testeo muscular para  defusionar el estrés del hecho traumático acontecido, recuperar una gran cantidad de energía  que habíamos perdido, acceder a recursos que estaban bloqueados y así poder elegir una nueva conducta o respuesta ante las situaciones que se nos presentan.

Esta técnica  permite, trabajar  nuestras limitaciones  y  bloqueos, ya sean miedos, fobias, compulsiones, obsesiones, ira, sufrimientos, trastornos de conducta, adicciones, somatizaciones, relaciones interpersonales, y dificultad de manifestarnos en las distintas áreas de nuestra vida.

Al liberarnos de las cargas de estrés nos sentimos más libres para expresar nuestro potencial, nuestros dones creativos y nuestro ser de forma más integral, alegre y productiva.

Sandra Aisenberg (Facilitadora de la técnica de Decodificación de la Memoria Celular)