¿Cómo empezar? ¿Cómo poner en palabras lo que se está abriendo dentro y busca salir a la luz? Como la semilla necesita romperse y atravesar sus propios límites para que aparezcan los brotes.

Empiece por donde empiece, confío llegar al mismo lugar, a un lugar que aún ni siquiera podemos imaginar.

Solo algunas pistas nos pueden ir abriendo el camino…

El momento actual nos está provocando vivir una experiencia inédita, de algo  nuevo, sin precedentes y una invitación a trasladar esta vivencia del afuera al adentro.

Más allá de todas mis movidas, elijo vivirlo como un gran despertar: la invitación a atravesar mis limitaciones para ir más allá de lo conocido.

Desde hace tiempo siento que somos una generación bisagra entre el mundo conocido hasta hoy y el que está surgiendo desde la propia transformación.

Antes era buscar fuera para intentar llegar dentro y ahora es encontrar dentro para manifestar fuera.

La gran paradoja ¡!! “ desde el encierro me abro a la nueva realidad”.

Tal vez esta fuera la única manera que encontró el universo para ponernos en “modo pausa” y resetearnos. Sólo en la pausa podemos encontrar el sentido y tal vez haya llegado el gran momento de darle un nuevo sentido a nuestra existencia.

Hoy estoy dispuesta a dar el primer paso y al dejarme sentir reconecto con mi pasión por los niños y la educación.

Te invito a crear puentes… desde el agradecimiento a todo lo que nos ha traído hasta aquí y nos ha forjado en quienes somos para ahora soltar lo que nos limite.

Puentes que recuperen el valor esencial de la educación en la familia.

Puentes que nos traiga una nueva manera de mira a los niños y jóvenes, una nueva manera de mirarnos.

Puentes que viajen de la cabeza al corazón, activen el código del sentir y creen nuevos canales de comunicación más auténticos y armoniosos.

Puentes que entretejan los hilos de una nueva manera de entender la educación e inviten a mirar lo esencial

Puentes que ponga a los niños como protagonistas y rescaten toda la sabiduría que ellos traen.

Puentes que entiendan el “aprender” como el acto de “descubrir” más natural de la vida.

Puentes que nos conecten y desplieguen nuestros dones y talentos

Y como dice nuestro gran maestro Carles Parellada: Puentes que dejen aflorar el alma de las escuelas para que todo lo que en ellas acontezca sean experiencias de vida.